Ir al contenido principal

Horror en Estambul | Carlos Guerrero Yamarte





Parece que la desaparición y posterior confirmación del asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi se tratara de una novela de Agatha Christie, de esas que la extraordinaria escritora británica solía imaginar en sus viajes a Oriente Próximo junto a su marido. Y es que los hechos esclarecidos muy herméticamente confirman que el cruel asesinato del periodista y crítico a la monarquía dentro del consulado de Arabia Saudí en Estambul, Turquía, fue una obra muy bien montada por sus verdugos. 

Jamal Khashoggi ingresó el pasado 2 de octubre al consulado saudí en Estambul para un papeleo personal que estaba muy interesado en solucionar para poder contraer matrimonio con su prometida. Ella lo esperaba afuera del consulado en el vehículo, pero él nunca volvió a salir. Según las crónicas periodísticas, Khashoggi preveía lo que le podía suceder adentro del recinto diplomático y ante esto le encargó a su novia sus dos teléfonos y le pidió que si en una hora no volvía no dudase en llamar a un amigo cercano-aparentemente con vínculos gubernamentales en Turquía-. Así fue. Khashoggi no salió y desde ese día su nombre ha aparecido en los principales medios de comunicación de todo el mundo. 
Khashoggi no salió y desde ese día su nombre ha aparecido en los principales medios de comunicación de todo el mundo
Khashoggi era un crítico agudo de la monarquía saudí, especialmente del tenebroso príncipe heredero Mohamed bin Salmán, o MBS como se le suele llamar. Desde hace un año el periodista se había autoimpuesto un exilio en Estados Unidos por temor a represalias en su contra y desde las páginas del diario The Washington Post atinaba duros reproches a la actuación de Arabia Saudí en la guerra civil de Yemen y al papel desempeñado del príncipe heredero en la Casa Real. Se dice que a MBS le irritaba las críticas de Khashoggi y que estaba preparando un plan con los servicios de inteligencia de su país-la despiadada mujabarat- para secuestrarlo y llevarlo de vuelta a Arabia Saudí. Pero los planes no fueron como se querían, si es que realmente querían hacerlo tal cómo se rumorea. 

Desde su desaparición en el consulado, Turquía activó las alarmas y desplegó un impresionante movimiento diplomático y mediático para avisar de lo que estaba sucediendo. Las reacciones de periodistas y de gobiernos así como de organizaciones no gubernamentales no se hicieron esperar. Todo el mundo exigía la liberación de Khashoggi pero tal liberación era imposible: el periodista había sido torturado, asesinado y desmembrado. Arabia Saudí negó inmediatamente su participación y abrió las puertas de su consulado en Estambul para que las autoridades turcas pudieran desarrollar sus investigaciones, pero ese gesto no era en vano, necesitaban despistar a la opinión pública de su implicación y para eso anunció una investigación propia cuyos resultados, visto con dudas hasta por el mismo Donald Trump, confirmaron la muerte de Khashoggi pero el fiscal general saudí la intento justificar diciendo que se había dado en medio de una “acalorada discusión”. Este argumento nadie lo cree, ni el más ingenuo. 

Jamal Khashoggi asistió previamente al consulado el día 28 de septiembre, pero fue citado para el 2 de octubre, tal como lo ha informado el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. Desde el primer momento en que Khashoggi asistió en septiembre al consulado, el plan para asesinarle estaba cuajando y necesitaban hacerlo lo más rápido posible. Para estos efectos, el mismo 2 de octubre, horas antes de la cita del periodista, 15 saudíes llegaron en un vuelo privado desde Riad y entraron en el consulado. Estos 15 funcionarios de los servicios de inteligencia fueron los que ejecutaron la tortura contra Khashoggi, su muerte y luego el desmembramiento, sin embargo todo no quedó allí. Uno de los funcionarios llegados de Riad se vistió como el periodista para despistar y salió por la puerta trasera del consulado, pero cámaras de seguridad analizadas por los servicios de investigación y policiales turcos se percataron que el hombre no era Khashoggi, sino un agente que buscaba desviar la atención. 

Según la cadena Sky News, que aduce haber tenido información de fuentes anónimas a la investigación del caso en Turquía, ha informado que algunos restos de Jamal Khashoggi han sido encontrados en la residencia del cónsul saudí a dos kilómetros de la sede diplomática, pero el funcionario ya no se encuentra en suelo turco, pues horas después de la desaparición de Khashoggi fue llamado “a consulta” en Arabia Saudí. 

No queda duda de que el asesinato de Jamal Khashoggi fue planificado con antelación y que para lograr el objetivo se recibió autorización superior, bien sea por orden del príncipe heredero o a través de su mano derecha en los servicios de inteligencia, pero lo que es inocultable es la participación de la Casa Real saudí en estos acontecimientos que demuestran una vez más la mentalidad criminal que impera en el reino y del carácter matón de Mohamed bin Salmán, quien gobierna de facto al país y mantiene a su padre, el rey Salmán, en una especie de burbuja artificial donde solo circula información conveniente y enaltecedora de sus actividades y decisiones.
Es inocultable la participación de la Casa Real saudí en estos acontecimientos que demuestran una vez más la mentalidad criminal que impera en el reino
Khashoggi se suma a una larga lista de periodistas y críticos asesinados por el poder al que se han opuesto. La templanza con la que este exigía libertad de expresión en un artículo póstumo, que no logró ver publicado pero que sí dejó en las manos de su editora para la consciencia colectiva, confirma su compromiso con la libertad y la democracia, y ante todo, con la necesidad de implementar reformas en el mundo árabe y cambiar esa visión que ha lastrado el futuro de naciones condenadas al totalitarismo de caudillos con kufiyya

El asesinato de Khashoggi debe ser condenado por todos los gobiernos y las sociedades del mundo. No se puede tomar la indiferencia o el silencio como un medio evasivo, incluso, los intereses económicos o militares con Arabia Saudí no deben privar para condenar a la monarquía de un nuevo crimen que mancha de sangre su indumentaria de hombres del desierto cuando son realmente asesinos con mucho poder para acallar a cualquier crítico con impunidad.

➨ Artículo escrito por Carlos Guerrero Yamarte (@SrVenezolano), director de Subversión en letras y estudiante de Periodismo en la Universidad del Zulia (LUZ)

Comentarios

Entradas populares de este blog

La caída de Al Assad | Carlos Guerrero Yamarte

  Siria es un país que respira aires de libertad y esperanzas, pero no todo está hecho Justo cuando todo parecía seguir su curso, cuando la normalización de las relaciones con los países de la región estaba encaminada, el régimen colapsó en tan solo 12 días. Bashar al Assad jamás pensó que el fin de la dictadura familiar, que la inició su padre Hafez al Assad en 1971, estaba tan cerca. Y es que nadie en Siria pensó que la ofensiva militar rebelde, que arrancó el 27 de noviembre después de varios años de cierto apaciaguamiento, terminaría por derrocar al régimen de Al Assad el pasado 8 de diciembre, cuando “ el carnicero de Siria ” huyó a través de los túneles del Palacio Presidencial para subirse en un avión en el Aeropuerto Internacional de Damasco que lo trasladó hasta Moscú, la capital de uno de sus principales aliados. Aunque Bashar al Assad no era el favorito de su padre para convertirse en su sucesor, la terquedad de la historia así lo condujo después de la repentina muert...

Grandes personajes de la cultura Wayuu | Francisco Jiménez

L a cultura Wayuu es rica en todos sus aspectos, desde la parte socio-antropológica hasta la socio-cultural. Es interesante ver cómo el sistema de representación de este pueblo integra una serie de deidades importantes en su  universo mítico. La figura central es Maleiwa, Dios creador de los Wayuu y fundador de la sociedad. También están Maa y Juyá, esposos asociados a la generación de la vida. Maa, la madre Tierra, se asocia a la sequía, los vientos y algunos lugares que habita. Juyá, su esposo, es la gran lluvia de esas tierras. A pesar de esta gran majestuosidad y la  importancia que juega esta etnia en la  sociedad, se ha podido ver cómo han ido perdiendo el valor cultural que poseen, pues algunos  indígenas reniegan de sus propios orígenes; olvidándose así del  sentido de pertenencia y logrando de esta forma la deculturación . Cabe destacar que, aunque muchos indígenas niegan sus costumbres, existen  grandes personajes Wayuu que han colo...

Que comience el juego | Joel Morales

  Se acerca el año 2025 y en Venezuela se espera un nuevo año electoral. Los liderazgos locales ya se preparan para las elecciones regionales y municipales que se aproximan a la vuelta de la esquina. Empiezan los cálculos políticos y cada uno comienza a mover sus fichas, a analizar sus posibilidades. Arranca el juego. En Maracaibo, la segunda ciudad más importante del país, hace apenas unos meses era imposible que alguien pudiese siquiera pensar en aspirar al despacho municipal, ocupado por el alcalde Rafael Ramírez Colina, ahora prisionero político. Durante los casi 3 años que Ramirez Colina ocupó el cargo -antes de que fuese detenido en octubre-, se dedicó a gestionar la ciudad con una visión de futuro y tratando de recuperar el brillo que alguna vez tuvo. Estamos hablando que restauró servicios públicos básicos como el aseo urbano y el gas doméstico, poco a poco fue restableciendo las rutas de transporte público. Su gestión, transparente por encima de todo, le devolvió a los emp...