Que la selección nacional de béisbol llegue por primera vez en su historia a la final del Clásico Mundial es el más vívido ejemplo de lo que se viene
Hay cosas que no se dan por casualidad. Las causalidades existen. La historia, en su perpetua necedad de educar a las naciones, da cuenta de ello. Los momentos políticos —aunque parezca extraño— generan una influencia enorme en el espíritu de las naciones; y si existen fenómenos políticos que producen estallidos de creatividad y talento, son las transiciones hacia la libertad. Estos estallidos se reflejan en el arte, las ciencias y hasta el deporte tiene su cuota.
Cuando un país se siente aliviado por el retroceso de la tiranía que lo oprimía, entonces empiezan a florecer los talentos. Soltar la carga y la preocupación de la opresión política permite a la sociedad construir su renacer, y eso se refleja incluso en aquello que parece no tener relación directa.
Durante años, los venezolanos fuimos testigos de una auténtica debacle deportiva nacional. Atletas que participaban en competiciones internacionales sin siquiera recibir financiamiento, sin apoyo ni respaldo del Estado más que por retórica y propaganda.
Sin embargo, el gran talento de nuestros deportistas —y aquí entramos en aguas turbulentas— igual nos permitió conseguir algunas glorias: oro olímpico en atletismo, subcampeonato mundial en fútbol juvenil y, por supuesto, nunca dejamos de exportar peloteros a las Grandes Ligas.
Hoy, cuando el país atraviesa su transición hacia la democracia —inminente, sin duda—, parece que nuestra nación comienza a reflorecer y el deporte está siendo reflejo de ello.
Que la selección nacional de béisbol llegue por primera vez en su historia a la final del Clásico Mundial es el más vívido ejemplo de lo que se viene. Que haya ahí algunos personajes que decidieron retratarse con la presidenta encargada-tutelada es lo de menos, porque el espíritu de un país que renace vive en el interior de quienes han conseguido esta hazaña histórica para nuestro deporte nacional —y ojo, que soy futbolero—, aupados por una nación entera que quiere conseguir la gloria en todos los aspectos y allá donde deba ser conquistada.
Hoy lo estamos logrando en el deporte y en la política; mañana será en el cine, la literatura, el teatro, la arquitectura, la televisión, la universidad, la ciencia y la tecnología. Este debe ser, y es, solo el preámbulo de la era de grandeza nacional que se viene, que vamos construyendo unidos y que nos legará la nación grande que siempre debimos ser.
➨ Artículo escrito por Joel Morales, periodista y activista político
Sin duda lo que expresa el Sr. Morales es una verdad incontestable, brota del espíritu una fuerza y unos deseos enormes de entregar lo mejor de si , para aliviar tanto dolor y poner una bella luz en la penumbra. Lo lograron y de que deslumbrante manera. Hoy hay una felicidad enorme en 30 millones de venezolanos y les damos las gracias a esos campeones todos y cada uno de los venezolanos. Los abrazamos con lo mas profundo de
ResponderEliminarnuestros corazones. Dios los bendiga.
ResponderEliminarExcelente.. Tanto, que conmueve!!. Gracias.
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