La paz a través de la fuerza no es solo un lema y Trump lo está demostrando en Venezuela pero también en Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentaba en el discurso del Estado de la Unión de este 2026 lo que ha sido –y será– su lema y acción en materia de política exterior: la paz a través de la fuerza.
Trump ha decidido dar un paso al frente para avanzar en su visión del mundo y no detenerse ante los regímenes más oprobiosos que han causado desolación, sufrimiento y muertes en sus países.
En enero, Washington tomó una decisión trascendental: capturar a Nicolás Maduro y obtener el control de Venezuela para llevar al país a una transición que, antes que todo, debe pasar por tres fases que contarán con la colaboración del régimen interino que encabeza Delcy Rodríguez.
Con la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, Estados Unidos puso en marcha este año su doctrina exterior que ya mencionaba el presidente en el Congreso. A través de la fuerza, Trump pretende conseguir la estabilización y redemocratización de Venezuela y así mantener a un socio fiable y cercano en América Latina, pero sobretodo un aliado energético que le provea de recursos naturales y así evitar que tanto el territorio como sus riquezas sean útiles a países hostiles a los intereses estadounidenses.
La paz a través de la fuerza no es solo un lema y Trump lo está demostrando en Venezuela pero también en Irán. La muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, así lo termina por confirmar con claridad.
Por vía de la Operación Furia Épica, Estados Unidos e Israel han conquistado una victoria de vital importancia: eliminar a la cabeza de un régimen teocrático que ha trabajado permanentemente por elaborar los planes más despiadados para eliminar al Estado de Israel de la faz de la tierra mediante la construcción de una bomba atómica pero también con la financiación de los grupos proxy que desplegó en buena parte del Medio Oriente.
Si bien Jamenei hoy está muerto, todavía queda pendiente terminar por desmontar el temido aparato de represión iraní, una tarea que Trump quiere culminar con el apoyo del propio pueblo y de las fuerzas policiales y militares.
La doctrina Trump no tiene un camino fácil. Se enfrenta a enemigos internos y externos que cuestionan su proceder y condenan las medidas tomadas por una administración que ha decidido combatir a sus enemigos a toda costa.
A estas horas la pregunta que flota en el pensamiento y en las conversaciones de todo el mundo es: ¿quién o quiénes son los siguientes? Y parece que con Marco Rubio al frente de la diplomacia, todo apuntaría a Cuba.
➨ Artículo escrito por Carlos Guerrero Yamarte (@CarlosGuerreroY), director de la plataforma informativa Globopais (@globopais)
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