Machado ha entendido que los tiempos en política son distintos a los tiempos reales y que hay males que es necesario mantener en determinados momentos para cumplir con un objetivo mayor
Una reunión cordial, una gira por el Ala Oeste de la Casa Blanca, ingresar al Salón Oval y un almuerzo con el presidente Trump, su vicepresidente, su jefa de gabinete y su secretario de Estado jamás podrán compararse con una llamada a larga distancia aceptada por presión.
Finalmente se concretó la tan esperada reunión entre la líder de Venezuela, María Corina Machado, y el presidente de Estados Unidos —y máximo aliado de nuestra causa—, Donald Trump. Un encuentro que ahora permite a los venezolanos, atosigados por la presencia de Delcy Rodríguez en Miraflores y la aparente continuidad del chavismo, respirar con calma y contar con el respaldo absoluto de la potencia más poderosa para avanzar hacia la transición.
“Contamos con el presidente Trump para la libertad de Venezuela”, fueron las primeras declaraciones de la también Premio Nobel de la Paz 2025 tras la reunión, lo cual sugiere que, claramente, el gobierno estadounidense no se detendrá en su plan para la nación sudamericana hasta que se concrete la tan anhelada transición.
María Corina y Trump terminaron por sellar una alianza basada en la confianza y el respeto mutuo
Por supuesto, que el propio Trump se haya deshecho también en halagos hacia Machado —de quien dijo que es una “mujer maravillosa que ha pasado por mucho”— demuestra a su vez que el encuentro le funcionó a la venezolana para mostrar su carácter, de qué está hecha y el amplio conocimiento que tiene sobre el país. Esto reforzó, sin duda alguna, la imagen de quien realmente es: la genuina líder de Venezuela.
Y como líder de una nación que ahora camina con calma, pero sin pausa, hacia la tan anhelada libertad, Machado también ha entendido que los tiempos en política son distintos a los tiempos reales y que hay males que es necesario mantener en determinados momentos para cumplir con un objetivo mayor.
Lejos de la radicalidad que la ha caracterizado por años —que en un momento la llevó al ostracismo político, pero que luego la encumbró en la política nacional—, Machado ha evitado la confrontación directa con Delcy Rodríguez, entendiendo que ahora el viento está a nuestro favor, pero sin perder la oportunidad de recordar que siempre ha sido parte del régimen. Y cuando le han consultado por la cooperación de la ahora presidenta interina con Washington, dejó claro lo que los venezolanos deben comprender: “Ese es el tipo de cooperación que necesitamos. Y nos conviene. Para muchos esta es una situación difícil de entender”, declaró a la prensa en un evento organizado por la Fundación Heritage en Washington.
María Corina llegó a la capital estadounidense con un objetivo claro: terminar de convencer al presidente Trump de que aún hay metas pendientes y aumentar aún más el ánimo de los venezolanos que desean que se concrete el cambio. Pero ¿logró su objetivo?
Sería mezquino —y un error histórico— negar que el encuentro en Washington fue un éxito rotundo para la causa de la libertad. Los venezolanos siempre hemos sabido que el gobierno republicano es un apoyo incondicional de nuestra nación. El 3 de enero se disiparon las dudas que aún pudieran quedar, pero ahora la determinación es más sólida y fuerte. María Corina y Trump terminaron por sellar una alianza basada en la confianza y el respeto mutuo. Trump solo necesitaba estrechar su mano y conocerla para darle su respaldo a “una mujer maravillosa”, digna representante del pueblo venezolano.
La alianza ha sido concretada. Venezuela sigue avanzando hacia la libertad de la mano de un aliado poderoso y un liderazgo firme.
➨ Artículo escrito por David Caballero, periodista, con sede en Madrid (España)
Me parece una acertada decisión de nuestra Líder en reunirse con el presidente Trump, quien ostenta el mayor poder de fuego del mundo, darse a conocer y estrechar relaciones de mutuo respeto y confianza 👉
ResponderEliminarExcelente no espere menos de muestra lider y capacitada para el dialogo la discrecion y entender que las cosas que queremos resolver de inmediato a veces estan en otras manos y Dios nos acompaña y el presidente Trump es un gran estratega politico y sabe lo que junto a su equipo que lo asesora y lo respalda. Con Dios por delante jamas volveran esos bandidos al poder. Democracia total 🙏❤️
ResponderEliminarHACE*
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