Ir al contenido principal

Polarización | Alberto Velásquez

"El 2022 debe encarrilarse como el año para replantear el liderazgo opositor en Venezuela"
La polarización en el ámbito político ha marcado una gran parte de la historia democrática de nuestro país pero indudablemente este fenómeno se ha exacerbado en los últimos años gracias a la inclusión de un lenguaje con alto contenido de confrontación e inclusive de odio. Si algo debemos desechar en la política venezolana es el lenguaje violento con el cual se estigmatiza a todo aquel que pensara diferente, convirtiéndolo en enemigo acérrimo de una parcialidad, llevando a que la polarización política fuera más evidente en todos los sectores. 

Poco a poco algunas personas estaban tratando de separarse de esta práctica convirtiéndose en los llamados "Ni-Ni" quienes no eran la mayoría pero si un importante universo al cual salían a conquistar las dos tendencias en el país. Estos Ni-Ni preferían el pragmatismo y no se dejaban llevar a cabo por alguna tendencia. Hoy, bajo las condiciones de sobrevivencia en las cuales viven prácticamente un 90% de los grupos de ciudadanos como la polarización está perdiendo su efecto, reduciendo a dos bloques pequeños pero aún importantes para la fuerza de cada uno de los políticos, esto se denomina su voto duro. Este voto duro no es suficiente para alcanzar ninguna victoria electoral en el país pero si es utilizado por ambas tendencias para influir a la mayoría del universo electoral que no se siente atraído por nadie en específico. La caza de los Ni-Ni se ha vuelto la mayor competencia en el país. 

Muchos analistas sostienen que el radicalismo tiene sus días contados en Venezuela, muestra de ello fueron las elecciones en Barinas. Lo sucedido en el estado llanero fue un "laboratorio" que dejó en evidencia que la despolarización y el radicalismo llegaron a su fin, pues la población sea de cualquier tendencia o sin intereses, se ubicó en el centro del descontento y siguió un impacto en las elecciones. Barinas ha sido un laboratorio importantísimo donde a pesar del ventajismo y el abuso del poder gubernamental la oposición ganó, debido a que el boicot de los resultados del 21N se transformó en un insulto a la inteligencia del pueblo, a la decisión popular. La oposición ahí surge que puede ser una unidad más afectiva, más de reacción con la gente que apego político o acciones pragmáticas. 

El 2022 debe encarrilarse como el año para replantear el liderazgo opositor en Venezuela. Los políticos deben alejarse de discursos y comportamientos llenos de egos y de intereses personales y enfocarse en la calidad de vida de los venezolanos, en sus problemas diarios. Somos un país devastado por la crisis, donde la calidad de vida es un desastre y sobre eso nuestros líderes hablan poco. Este año es propicio para el reencuentro, consolidación, lectura profunda de los acontecimientos y del acontecer geopolítico nacional. El país necesita discutir y reencontrarse desde las comunidades. En este 2022 ya no existe la polarización extrema y es la oportunidad para visualizar qué tipo de país queremos ver para los próximos años. Para lograr eso hay que hablar, conversar y transformar las voluntades en una unidad afectiva. Hay que crear una UNIDAD NACIONAL y así lograr que en Venezuela haya un cambio político.

➨ Alberto Velásquez (@AVelasquezL13) Dirigente político del estado Zulia

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cuando la Libertad llegue

 (Imagen capturada del vídeo "Escala en Panamá" del cantante Danny Ocean) Cuando la Libertad llegue, quiero llorar y abrazar a los míos; quiero tejerme en abrazos con mi madre porque por fin lo hemos conseguido.  Cuando la Libertad llegue, quiero ver salir de las cárceles a los presos políticos, a los que no se cansaron ni se rindieron a pesar del hastío.  Cuando la Libertad llegue, quiero pararme frente a los aeropuertos y ver como aquellos que se fueron persiguiendo un sueño vengan de regreso dispuestos a completarlo.  Cuando la Libertad llegue, quiero que nos encuentre a todos trabajando entre los escombros de aquello que dejaron; que nos vean afanados construyendo el horizonte que nunca tuvo que haber sido abandonado.  Cuando la Libertad llegue, deseo de todo corazón que podamos construir un país de avanzada, donde pensar distinto no sea un delito y expresar lo que sentimos no merezca La Tumba.  Cuando la Libertad llegue, amigos míos, quiero que nos enc...

De las horas decisivas a los momentos de decisión | David Caballero

  Cada vez que ocurre un acontecimiento político de gran magnitud en Venezuela, nos acostumbramos a escuchar y repetir que estamos ante “ horas decisivas ”. Luego de lo ocurrido en la madrugada del 3 de enero, quizás el evento político de mayor trascendencia en la historia moderna del país, nuestra nación ya no está en horas decisivas, sino en momentos de decisión, muchos de los cuales ya se tomaron y otros están por tomarse.  A juicio de quien las analice, cada una de las resoluciones que se tomaron podrá ser errada o acertada.  En primer lugar, la ciudadanía —con la disciplina y la cautela adquiridas por la experiencia acumulada durante años de decepciones y falsos positivos— mantuvo la calma y, desde sus hogares, fue espectadora de lo que ocurría en Caracas. Era y es innecesario correr riesgos en las calles. Cada quien continuó su vida cotidiana, pero con la expectativa de los próximos movimientos.  Además, ahora que el león está acorralado, cada quien debe cuidar...

La primera ciudad de Venezuela | José Antonio Robles

  El verdadero éxito de una ciudad se mide por la calidad de vida de sus habitantes El afán de muchos alcaldes en Venezuela de transformar su ciudad en " la primera de Venezuela " en un solo mandato es una aspiración admirable. Sin embargo, en la compleja realidad del país, este objetivo es prácticamente inalcanzable en tan solo cuatro años. La idea de que el progreso se mide en fachadas pintadas y metros de asfalto es un espejismo que, aunque genera aplausos, distrae del verdadero trabajo. El ornato no hace una ciudad; el verdadero desarrollo se construye sobre cimientos sólidos y una visión a largo plazo, sobre estructuras que, aunque invisibles a simple vista, son las que sostienen una comunidad.  La verdadera transformación no reside en embellecer, sino en fortalecer las bases. Esto implica la planificación estratégica a largo plazo, la transparencia en la gestión de recursos y la formación de equipos de trabajo competentes que trasciendan los cambios de gobierno. Los líd...