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Nadie dijo que sería fácil


La Asamblea Nacional de Venezuela, único poder independiente, se ha declarado en rebeldía constitucional contra golpe de Estado

A principios de año publiqué un artículo en mi blog, Letras Claras, luego de la victoria del 6 de diciembre en las elecciones legislativas, donde la Oposición democrática obtuvo la mayoría calificada de los diputados requeridos para el control total del Parlamento frente a un Chavismo debilitado y herido casi de muerte por sus propios errores. 

El artículo lo titulé “El largo camino” y justamente aseguraba que este año no sería fácil para los diputados opositores en la Asamblea, conociendo con certeza que el régimen de Maduro se encontraba en apuros y ante la presión interna de su partido y de aquellos que no quieren perder el poder, implementarían cualquiera truco inconstitucional para “neutralizar” al único poder del debilitado Estado venezolano que es independiente y que se encuentra apegado a la Constitución. Hoy, en el décimo mes del año, mi artículo sigue vigente: ha sido un largo camino el que se ha recorrido.

Hace días, el ilegal Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), actuando con el amparo del chavista Consejo Nacional Electoral (CNE), decidió abofetear la voluntad ciudadana y ordenar, en un acto totalmente viciado, a tribunales penales anular la recolección del 1% de las firmas para el Referéndum Revocatorio contra Maduro, acción que fue avalada por las infames rectoras del CNE para “suspender temporalmente” -anular definitivamente- el derecho que tenemos los venezolanos de revocar a un régimen que ha empobrecido y arruinado a toda Venezuela. 

Ante esta difícil situación de golpe de Estado y declaración inmediata de dictadura, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) decidió, al día siguiente, actuar con todo el respaldo de la mayoría de los venezolanos y de los partidos que la conforman. Los opositores que han venido capitalizando el descontento nacional, coincidieron en apegarse a la Constitución y en una sesión extraordinaria el día 23 de octubre, declararse en rebeldía y abrir un “juicio político” contra Nicolás Maduro, así como declararse en rebeldía constitucional para anular la ilícita elección de los magistrados y apresurar el cambio de los rectores en el CNE al mismo tiempo que convocar manifestaciones para recuperar el hilo constitucional violentado por el régimen que encabeza Maduro. 

En tiempos tan volátiles como los que vivimos los venezolanos, debemos centrar nuestra racionalidad en esta realidad ineludible: la sociedad civil, organizada, consciente de que la lucha es en el marco de la Constitución, debe y tiene que defender sus derechos y principios, no dejarse amilanar por los poderosos que se saben perdidos en un país congestionado de problemas y a punto de estallar. Los ciudadanos debemos tener claro que la república está en juego y eso no es cualquier cosa ante un golpe de Estado propiciado por un grupo de truhanes que manipulan y aplican las leyes a su antojo. 

Nadie dijo que sería fácil, pues el camino es largo y el país no es el mismo que hace diez meses; todo ha empeorado, los problemas son más grandes y el régimen no tiene capacidad para resolver y atender las quejas de los ciudadanos, sino, que mal aconsejado y con una estupidez máxima, han preferido permanecer en el poder con el peso de una crisis y acallando la voz del pueblo. El camino es largo, sí, pero todos juntos en una sola ruta vamos a lograr el cambio; no esperes que alguien haga algo por ti, da el ejemplo y demuestra que cada quien puede defender su presente y futuro que en nuestro caso es Venezuela.



Carlos Guerrero / @SrVenezolano.

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