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Diosdado: ¿temor al RR2016?


Diosdado como presidente sería una pesadilla, incluso para Maduro. Su convicción “socialista”, incoherencia en materia económica, alarmante control de las fuerzas de inteligencia y enardecedor discurso, no son para nada una desmotivación, intimidación o amedrentamiento para dejar de luchar

La desesperación del PSUV se convirtió en “candidato”, porque cada representante del partido populista más grande de América, lanza su perlita para la presidencia ante el revocatorio que se hará en 2016 y sacará del poder a la cúpula corrupta que no volverá. Tal es el miedo, de los cobardes que reprimen al pueblo, que se encuentran en la búsqueda de quién será el candidato que sustituirá a Nicolás Maduro en la presidencia. 

Diosdado Cabello, es un peculiar personaje dentro de la rancia cúpula oficialista que hoy lucha por mantenerse en el poder sin la fuerza y el respaldo del pueblo. Todo un dogma dentro del gobierno es su figura, con un rechazo nacional del 98%, y aunque Ameliach lo postule, Jaua le dice “¡bájate de esa nube!”.

El cuento de Diosdado no solo va desde su programa de brollos hasta su radical postura en contra del dialogo. El “diputado” Cabello, perdió incluso el voto lista de Monagas por el que fue candidato para el 6 de Diciembre. Aún conservo un periódico donde él mismo afirma que ganarían la Asamblea de punta a punta. Cabe destacar, que el valiente soldado de Chávez ya tiene 9 meses sin asistir a cumplir con sus obligaciones laborales en la Asamblea, todo un mal ejemplo para el pueblo venezolano, devenga un sueldo sin trabajar. 

El expresidente de la Asamblea Nacional, representa con su discurso violento y burlón la verdadera cara de una revolución “socialista” que transformó un país de progreso a uno en retroceso. Es preocupante que uno de los dirigentes con mayor poder de convocatoria dentro de los grupos radicales y enfermos del desgobierno no posea la prudencia que tanto amerita un pueblo con hambre apunto de encender la mecha del estallido. 

La lista Tascón regresó de la mano de Diosdado, impulsando desde sus alocuciones una cacería de brujas para sacar a todo aquel que haya firmado o se identifique como opositor dentro de la administración pública o posea cargos de confianza. El nuevo currículo para optar para un cargo dentro de este gobierno es, entonces, ser corrupto, ineficiente, pero fiel a la revolución. 

Del mismo modo, quien afirma que si la oposición llegara al poder los chavistas tienen que alzarse, parece ignorar que el responsable del hambre, escases de medicamentos, las muertes por la deplorable situación hospitalaria y la inseguridad es el desgobierno antidemocrático que él representa. El pueblo se alzará en desobediencia civil, pacifica, sí, pero en contra del vil Estado que disminuyó su calidad de vida y cercenó sus derechos. 

Diosdado como presidente sería una pesadilla, incluso para Maduro. Su convicción “socialista”, incoherencia en materia económica, alarmante control de las fuerzas de inteligencia y enardecedor discurso, no son para nada una desmotivación, intimidación o amedrentamiento para dejar de luchar. Al contrario, si Diosdado es el candidato a vicepresidente, con más ganas vamos al referéndum revocatorio para derrotarlos a los dos de una sola vez. 

Al único que le conviene el Revocatorio en 2017 es a quien presume asumir la vicepresidencia, obviamente, asumiendo que sí serán revocados por la mayoría de los venezolanos. 

Aquí nadie se rinde, juntos somos la fuerza que cambiará Venezuela y nuestra voluntad de cambio es irrenunciable. El desgobierno le tiene miedo al pueblo, a la inmensa mayoría que los revocará en este 2016. Sigamos soñando que ese país de progreso y oportunidades sí es posible y el revocatorio es el sendero que nos guía al camino del progreso. Juntos vamos a construir país.




Orlando Chacón / @OrlandoChacon_.

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