La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner está en la mira de la justicia de Argentina por el caso dólar futuro y otras irregularidades durante su mandato (2007-2015)
Todo lo que sube por los carriles equivocados, baja por el propio peso; es el caso del gobierno kirchnerista del Frente para la Victoria (FpV), el cual lideró en su momento el fallecido Nestor Kirchner, pero que luego de su muerte quien asumió el liderazgo del partido fue su esposa Cristina Fernández de Kirchner. Y hoy Cristina y el Kirchnerismo no están en su mejor momento, los casos de corrupción que le adjudican son espantosos y cada vez siguen apareciendo más para empañar la dañada imagen de una mujer, que en otros tiempos, fue vitoreada y amada por muchos pero que ahora es mirada con recelo por la mayoría.
El escándalo que involucra a Cristina de Kirchner comenzó luego de que dejara el cargo de presidenta y su candidato a la Casa Rosada, Daniel Scioli, perdiera ante el actual jefe de Estado, Mauricio Macri, que ya en el poder abrió las ventanas para que la justicia investigará los innumerables casos de corrupción de la familia K (como se le conoce a los Kirchner en Argentina).
El gran descubrimiento de huellas de corrupción comenzó con el empresario y aliado kirchnerista, Lázaro Báez, quien ha sido acusado de supuestamente lavar 32 millones de dólares mediante la compra de bonos argentinos por orígenes ilícitos y la grabación de uno de sus hijos mientras contaba dinero sin declarar en una financiera.
Lázaro Báez ha sido un caso emblemático, pero aún más ha sido el caso de la mano derecha de Cristina, Julio De Vido, quien es acusado de tramas de corrupción en el ministerio de Planificación e Infraestructura de Argentina y es llamado por el diario LA NACIÓN como “el arquitecto del déficit”, ya que fue De Vido el encargado de manejar millones de dólares que luego desaparecieron de las cuentas del Estado.
De Vido es acusado de pagar presuntos sobreprecios en distintas construcciones y de beneficiar a empresarios renegociando concesiones ferroviarias. Actualmente, está imputado por estar relacionado con el antes mencionado Lázaro Báez.
Para echarle más leña al fuego, Ricardo Jaime, ex secretario de Transporte, es actualmente el funcionario kirchnerista que tiene la causa más avanzada. Este ha sido procesado con prisión por supuestos sobreprecios en la compra de trenes a España y Portugal, los cuales no sirvieron para nada.
El caso de Aníbal Fernández, ex jefe de ministros en la era K, ha sido mediáticamente comentando, pues Fernández es procesado por el llamado “Plan Quintana”, este se encargaba de dotar de enseres a embarazadas con bajos recursos y los cuales fueron vendidos a sobreprecio. También es investigado por presuntas irregularidades en el manejo del fondo Fútbol para Todos y por el caso de la Confederación Argentina del Hockey (CAH).
No se puede quedar sin comentar el caso de corrupción de Amado Boudou, ex vicepresidente, quien fue imputado por la compra de 19 automóviles cuando era ministro de Economía en la Era K y también es investigado por el supuesto levantamiento de quiebra a una imprenta de la familia Ciccone ya siendo Vicepresidente de Argentina.
Pero ahora, la que tiene a la justicia pisándole los talones es la misma Cristina Fernández de Kirchner, presidenta de Argentina en el período de 2007-2015, quien es acusada e investigada por tres causas claras: lavado de dinero con Lázaro Báez, el estar vinculada con el caso Hotesur y Los Sauces. De las dos últimas, en la primera es acusada de un cobro de alquileres de habitaciones ficticios y en la segunda de maniobras de blanqueos a través de supuestas operaciones inmobiliarias. En las tres causas, Cristina ha negado su implicación y ha dicho que se trata de “una persecución judicial”.
Todo parece una novela, pero realmente es trágico para Argentina; una historia de desfalco y saqueo a ese país ha hecho que la justicia reaccione y proceda a actuar para descubrir las comentadas tramas de corrupción que hoy día miran también a Venezuela, pues el diario Clarín publicó hace unos días que el total de operaciones ilícitas entre el gobierno de Argentina y Venezuela asciende a U$S 10.655.222.360.
Solo queda esperar el resultado de las investigaciones que seguramente terminarán demostrando que el Kirchnerismo, como el Chavismo, son un nido de corrupción muy cercanos.
Carlos Guerrero / @SrVenezolano.
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